Archivos para críticas

Trabajo con una numeraria del Opus Dei

Me dirijo a ustedes porque actualmente trabajo con una numeraria del Opus Dei y hasta entonces jamas me habria entrado la curiosidad pero si son tan amables de por favor explicarme que es exactamente un numerario, cuales son sus sacrificios personales para estar como numeraria y que es el Opus Dei se lo agradeceria.

Un numerario (lo dejaremos así, en sentido amplio, para abreviar) es una persona que pretende ser santo en medio del mundo. Eso es lo que caracteriza a todos los miembros del Opus Dei, lo mismo que a todos los cristianos que se lo toman en serio. El numerario, además, se compromete a permanecer célibe, a vivir en un centro y a formar a los demás miembros de la Obra.
Si tienes más dudas, puedes preguntarlas aquí o en la web oficial www.opusdei.org, pero yo te aconsejo que se lo preguntes directamente a tu compañera.

le sugiero que visite el siguiente link en este foro: http://www.opusdeialdia.org/foro/viewtopic.php?f=6&t=790&start=0
Y que le pregunte todo esto a su amiga, también.

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Clásico tópico: el Opus Dei rechaza a los homosexuales

Recién publicado en Opus Dei al día, bajo el título: Tópico: “fui rechazado en el Opus Dei por ser homosexual”

Estimado Antonio:
Ya he cumplido 50 y con tu frescura en el video no puedo dejar de recordar mi paso por la Obra. Tal vez fue uno de mis mejores momentos con Dios, sigo siendo un devoto catolico, especialmente adoro a nuestra Madre de Dios en la advocacion de Schoenstatt.
Te pido veas mis favorito, son muchos, como ves alli esta toda mi vida en mil imagenes,canciones,filmes, etc que me impactaron, pero nunca deje de estar con mi Dios.
He estado en Roma, visite la tumba del Padre, etc. pero mi experiencia con el Opus fue fatal cuando le declare al padre Rogelio (Opus Dei Buenos Aires) que tenia inclinaciones homosexuales y que me habia enamorado de un compañero de estudios. Fui vilipendiado, echado, maldecido de la pero manera. Ni Cristo frente al Sanedrin fue tantas veces blasfemado.
Es por ello que te digo que siento profundamente que Don Jose Maria, a quien conoci peronalmente en Roma en el 73 no es santo. Bajo ningun aspecto ni siquiera se acerca a cualquier santo que sufrio el martirio o como San Francisco de Asis. Solo crio padre Rogelios y temibles numerarios como vos, que me trompearon, me insultaron. Mi compañero tuvo grandes problemas psicologicos, y gracias a Dios ahora esta casada y con un hijo y nos seguimos amando.
Que me dices de todo esto y de la fantasia que cuentas a tus 23 años….. Dios te perdonara en su inmensa Misericordia pero dudo que a Escriva le de el cielo sino el mas terrible de los infiernos, por su falta de caridad, pero basicamente por su traicion a nuestro Señor. Y pensar que nos contaba a mis padres y ami en Roma que se conocia y rezaba en todas las hornacinas donde estaba expuesta la Virgen desde el Vaticano hasta el Quirinale.
Te mando un saludo desde la invernal Buenos Aires y que Dios te proteja de esa temible organizacion.
Aguardo tus comentarios

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No tengo el gusto -o el disgusto- de conocer al padre Rogelio del que me hablas. Sólo te diré que no me parece justo que hables de él en esos términos, porque -pese a todo lo que puedas decir- dudo mucho que te haya tratado como dices. Aunque no le conozca, supongo que rezó mucho por ti y trató de ayudarte con todo el empeño de que fue capaz. Y pienso esto, porque este tipo “padres Rogelio” son los que crió san Josemaría: sacerdotes que rezan y hacen sacrificios por las personas a las que atienden. Sacerdotes que se dejan la vida día a día, por sacar adelante la Iglesia católica.

Pienso que exageras notablemente. Y es comprensible, porque cuando uno se ve afectado personalmente por algo así es difícl ser objetivo.

Lo mismo digo de lo que dices de San Josemaría: que es santo es algo proclamado solemnemente por el Papa. Si niegas esto estás yendo contra una verdad de fe en la Iglesia católica.

En el Opus Dei no hay ningún rechazo hacia los homosexuales, sino todo lo contrario: se les trata con cariño y respeto. No obstante, me parecen obvios los motivos para que no esté permitido desde hace siglos que haya homosexuales en instituciones de la Iglesia católica como monasterios, seminarios, etc. Pienso que no es un rechazo por parte de la Iglesia no permitir que vivan en un régimen de vida de este tipo (en lugares en los que continuamente se encuentran con hombres); sino más bien un detalle para con ellos: si no viven en estos lugares será más fácil que sanen de su enfermedad. Porque, aunque sea políticamente incorrecto, la homosexualidad es una enfermedad.

Al ser el Opus Dei una institución de la iglesia católica, tampoco se permite que vivan en centros de la Obra personas con este tipo de inclinaciones. Pero, insisto, se les trata con todo el cariño y la comprensión posibles.

Por último, reitero que siento mucho todo lo que te ha pasado y comprendo tu situación.

Antonio.

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Testimonios sobre hacerse del Opus Dei y dejar la vocación

Os pongo una noticia de Opus Dei al día, bajo el título: Testimonios sobre dejar la vocación al OpusDei y hacerse miembro

Hola Antonio,
Están muy bien tus blogs. Yo quisiera preguntarte lo siguiente.
Cito un comentario que te hicieron y tu respuesta:
> A la respuesta de ¿Por qué aguantaron tanto los ex del Opus Dei?
> <http://soydelopusdei.blogspot.com/2006/03/por-qu-aguantaron-tanto-los-ex-del.html>> me dijo:
> *Gracias Antonio, creo que con esta respuesta has aclarado muchas y
> sobre todo has dado una vez mas una norma de respeto hacia los que han
> preferido dejar su vocación.*
> **
> De nada.
> Creo que lo mejor, ante los que dejan su vocación y atacan al Opus
> Dei, es comprender, perdonar, disculpar, sonreír…
No crees que decir que estas personas “prefirieron dejar su vocación” yaes, de hecho, un modo de juzgarles? ¿Por qué no confiar en que todas lasperonas que dejaron la Obra lo hicieron porque no era su vocación, desdeun principio? Me parece que la intención de respetar, comprender, etc,se contradice con asumir que abandonaron su verdadera vocación, nocrees? y tengo la impresión (por amigos que han tenido esa experiencia)que esa idea de que al dejar la Obra dan la espalda a Dios (a lo queDios quiere para ellos) es la que causa tanta fricción entre la Obra ylos ex…
Me gustaría saber tu opinión,
Gracias,
Marcela
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En primer lugar, la frase “prefirieron dejar la vocación” no está escrita por mi, sino que es un comentario. Es cierto que esta frase quizá no explica bien la idea. Quizá lo mejor habría sido decir: “prefirieron dejar el Opus Dei”.

Esta segunda redacción me parece una buena forma de explicarlo, porque los que han dejado el Opus Dei lo han hecho porque han querido. Igual que los que se hacen del Opus Dei lo hacen porque quieren.

En la Obra, tanto la entrada como la salida es completamente libre. Te contaré algo que no deja de sorprenderme al respecto:

Me parece gracioso que a la Obra se le acuse de comportamientos contradictorios tan a menudo. Un ejemplo es este: en una web de cuyo nombre no quiero acordarme aparece un testimonio -supuestamente cierto- de uno que dice algo así como: “me captaron y me forzaron a ser del Opus Dei”. Y luego critica que el Opus Dei fuerce a los jóvenes inconscientes a ser de la Obra, porque quiere “captar” a muchas personas, etc.

Pero lo más extraño es que, junto a este testimonio, aparece otro (que por supuesto es igual de cierto que el anterior) diciendo algo del estilo: “no me dejaron ser del Opus Dei y esto me causó un trauma que me llevó al psiquiatra”. Y en el testimonio, por supuesto, critica a la Obra porque es elitista y no deja entrar a casi nadie, es injusta, hace acepción de personas y todas esas historias.

Se ve como la Obra es criticada tanto por admitir a la gente, como por rechazarla: ¿podemos hacer algo sin ser criticados? Pienso que no. Hablando de dejar de ser del Opus Dei la táctica es similar. Hay testimoinos del tipo “me echaron porque no daba la talla y tuve una depresión que me hizo estar 4 meses en cama”. Y después critican que el Opus Dei echa a la gente y produce trastornos en sus ex-miembros.

Por supuesto, junto al testimonio anterior debe de ir otro del estilo: “los directores malvados me forzaron a seguir siendo del Opus Dei y me dijeron que si lo dejaba me iría al infierno. Ahora lo he dejado y se me han pasado todos los traumas” (como si fuese una “pastilla mágica” el dejar de ser del Opus Dei). Uno es igual antes que después. La única diferencia es que ha elegido libremente, porque le ha dado la gana, dejar la Obra.

Por favor, un poco de seriedad. Tanto testimonio y tanta pregunta de este estilo parecen un pitorreo. No hace más que quitar credibilidad a cierto grupo de personas resentidas.

Por supuesto que les quiero y les aprecio, pero me gustaría que fuesen algo más serios en sus afirmaciones. No juzgo, porque esto es un tema que va entre Dios y uno mismo. Quizá en todos los casos no era su vocación. Pero eso me parecería un planteamiento algo ingenuo de la vida.

Antonio.

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Enfermos del Opus Dei: físicos y psíquicos

El tesoro del Opus Dei son los enfermos (frase repetida hasta la saciedad por el Fundador del Opus Dei). Con esto se quiere decir, que se cuidan como la cosa más preciada, se miman, se vela por ellos y se hace y se gasta lo que sea necesario. En este sentido, y si sirve de algo la comparación es una relación en cierto sentido a la que tiene Gollum con el anillo: hace lo que sea por poseer el anillo. En este caso, salvando las distancias, ocurre lo mismo; se hace lo que sea necesario para aligerar la carga que conlleva cualquier enfermedad. Es una Seguridad Social sin peligro de bancarrota en cuanto a desvelo humano y derroche económico se trata.

Como se hace en cualquier familia, no ya solo católica, sino normal y con sentido común, cuando algún miembro cae enfermo, se convierte en el centro de atención del resto de los miembros de la familia. Y esto es así hasta que el interesado fallece (a pesar de que a veces, sobre todo cuando se es mayor se hace un poco pesado). No se deja a nadie en la estacada, ya que todos, enfermos o no, pertenecemos a la misma familia.

Junto a esta realidad, las personas del Opus Dei hacen todo lo posible por no tener enfermedades. A pesar de que a un enfermo se le trata muy bien, siempre se está mejor sano. Por lo que he podido conocer, el Fundador dejó escrito unas reglas muy taxativas. Decía -no es textual- que los directores tienen el grave deber de que las personas del Opus Dei duerman las horas necesarias y descansen lo debido, entre otras medidas para salvaguardar la salud. Parece ser que este era uno de los puntos que le hacían enfadarse al Fundador del Opus Dei cuando no se cumplían y echaba broncas serias para que sus hijos se cuidasen realmente.

No obstante si la enfermedad llega, todos procuran aceptarla gustosamente: el interesado y los que le rodean.

Dentro de este capítulo, y en particular en estos últimos años, guardan especial importancia las enfermedades psíquicas, que son quizá las más duras de llevar por parte del interesado y los que conviven con él.

Lo he comprobado en el tiempo que llevo en el Opus Dei, y es una realidad: los del Opus Dei son personas normales, y como tales, hay algunos que también sufren enfermedades psíquicas. Al principio pensaba que para ser del Opus Dei sólo podías ser una mente privilegiada, o al menos ser listo y trabajador y estar bien de la cabeza. Pues he conocido ya a varios que tienen enfermedades psíquicas y siguen siendo tan del Opus Dei como yo (por no decir los que son talentos medios, que según mis cálculos pueden ser el 98 % del total de personas del Opus Dei). Y no me estoy refiriendo sólo a personas con depresiones, sino también a personas con enfermedades psíquicas que no van a desaparecer y son crónicas y serias. Después de preguntar a varios médicos doctos en la materia, y sin querer entrar en polémicas médicas pues no soy experto, esto ocurre en un tanto por ciento muy elevado por cuestiones naturales o hereditarias. En cierto sentido esto da mucha tranquilidad, y es que pase lo que pase todos tenemos asegurado nuestro futuro en el Opus Dei.

Esto, dicho así de manera genérica, necesita una serie de aclaraciones.

Como en todas las familias, a medida que uno crece se van adquiriendo más responsabilidades. Primero son encargos materiales como poner la mesa, sacar al perro a pasear; luego se ayuda en la educación de los hermanos pequeños, se les lleva al colegio; más tarde se colabora en el mantenimiento económico, etc. En el Opus Dei ocurre exactamente lo mismo, cada uno asume responsabilidades, según sus capacidades, gustos, aficiones y deseos, a medida que va teniendo más años en el Opus Dei: unos encargos tienen más peso que otros, aunque todos son igual de importantes, y es mejor el que lo hace mejor, independientemente de la responsabilidad que se tenga. Por la forma de ser de cada uno, hay aspectos que pueden afectar negativamente en su personalidad, que hagan que una persona se agobie, se estrese, etc. Cuando, por la razón que sea, empieza a sentir alguno de estos síntomas, a parte de poner todos los medios al alcance para que médicamente se recupere, se le quita de todas las responsabilidades que tenga y que puedan influir negativamente en el desarrollo de su enfermedad.

Desde el punto de vista técnico se acude a un médico: unas veces a otra persona del Opus Dei, otras no, esto ya depende del interesado. Que yo sepa hay muchos médicos no son del Opus Dei y han resuelto este tipo de situaciones brillantemente.
Humanamente se derrocha más cariño si cabe y se le suple en las cosas que ya no puede hacer.

Cuando uno se restablece, empieza de nuevo a tomar progresivamente aquellas responsabilidades que cree que puede asumir. Se cuenta además con un cabeza de familia (en este caso el director de cada Centro) que vela por que el ritmo sea el adecuado y que nadie haga cosas que le sobrepasen.

¿Se echa a alguien del Opus Dei por tener algún tipo de enfermedad?

¿Se deshereda a alguien por tener una enfermedad física o psíquica grave?

(tomado de Opus Dei: verdades, críticas y secretos)

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