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fenómeno mediático: en la cumbre del santoral :-) :-)

De vez en cuando aparezco en tu página para estudiarla como fenómeno mediático… Está creciendo tu poder, comienzas a ser toda una celebridad y la cosa irá a más. Estás consiguiendo poner al padre Escrivá (fundador del Opus Dei) en la cumbre del santoral.
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Fui de las primeras personas en dejar un comentario en le primer blog que tuvo y no veas, me tiene de peón de brega, ya no me da tiempo ni a leerlo.

Haría mal en querer encumbrar más al santo, además ya está canonizado. Los cristianos a quien buscamos es a Cristo, lo que pretendemos es la Gloria de Dios y todo trabajo es poco por alcanzarlo. Así lo recibimos de San Josemaría: buscar a Cristo, encontrar a Cristo, imitar a Cristo… y que los demás también entren en la tarea.

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Aplicación iPhone de San Josemaría

Acaba de llegarme esta aplicación de San Josemaría para iPhone: es la primera que se hace para ayudar a vivir el “plan de vida” diario o las “normas de piedad”, para un cristiano corriente, como enseñaba San Josemaría.Tiene aplicaciones con el Evangelio, las obras de San Josemaría, el Ángelus y el Rosario. Además, permite descargar la carta mensual del Prelado, incluye la estampa del fundador del Opus Dei y otros miembros de la Obra. También tiene una lista con un posible plan de vida espiritual, que permite apuntar las normas de piedad que se hayan hecho, para no olvidarte de Dios durante el día. Y una opción para contar el tiempo que se dedica a los diversos actos piadosos. Más detalles en la App Store.

No tengo iPhone, pero esto es lo último que me habría imaginado…

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Mujeres en el Opus Dei

de ReligiónenLibertad.com    17/02/10

Del total de fieles, aproximadamente un cincuenta y cinco por ciento son mujeres y un cuarenta y cinco por ciento hombres.

Viernes, 14 de febrero de 1930. Aquel día –ahora se cumplen ochenta años- se fundó la sección de mujeres del Opus Dei. San Josemaría Escrivá, a la sazón un joven sacerdote de 28 años, celebraba la Santa Misa cuando, después de la Comunión, vio con los ojos de su alma la presencia femenina en la Obra, dieciséis meses después (2/X/1928)  de que «viera» de un modo global, sin detalles concretos, todo el Opus Dei, en el momento fundacional de la rama masculina. El sacerdote aragonés no era precisamente un «milagrero». Le bastaban los milagros del Evangelio y consideraba que ya era un prodigio que saliera el sol todos los días. Estaba, desde años atrás abierto a la voluntad de Dios que, poco a poco, fue dictándole lo que debía hacer. Sin espectáculo, como Isaías, que sentía la presencia de Dios no en el viento huracanado, ni el terremoto, ni en el fuego, sino en el murmullo de la brisa… No, Josémaría Escrivá no recibió el encargo divino como san Pablo camino de Damasco, merced a una gracia tumbativa porque, si se me permitido decirlo así, hubiera sido un contrasentido para el espíritu de la institución. Quien luego predicaría con tesón y claridad la santificación de la vida ordinaria, no podía «ver» la Obra de un modo extraordinario.
Más eco que el nacimiento de la rama femenina del Opus Dei  tuvo ese año de 1930 el descubrimiento de Plutón, el planeta más distante del sol. Lo verdaderamente extraordinario en la fundación del Opus Dei (tanto en la sección de hombres como en la de mujeres) fue la preparación del fundador. Ingresó en el Seminario de Zaragoza para encaminar su alma a los designios divinos. Se hizo sacerdote para que el Cielo escuchara su grito incesante: «¡Ut videam!» (Que vea). Estudió la carrera de Derecho como una corazonada de que tendría necesidad de una mente jurídica. Pero, sobre todo, fue un seminarista –y más tarde- un sacerdote que vivió la ascética cristiana hasta sus últimas consecuencias y sazonó su crecimiento espiritual a través de los tres pilares fundamentales: oración, mortificación y acción.
Si, ochenta años después de la fundación de la rama femenina de la Obra, entra uno en internet y escribes en Google la fecha «14 de febrero de 1930», todos los enlaces de la primera página se refieren a esta efeméride. Y en sucesivas páginas, varios links invitan a documentarse sobre ella. En un mundo tan alejado de los valores religiosos, la «aldea global» permite más que otras fuentes de información que la palabra Dios sea noticia.
En España se vivía el interregno entre los «felices veinte» y la proclamación de la II República que, según numerosos historiadores, fue la espoleta de la Guerra Civil. Tanto la contienda española como después la II Guerra Mundial (1939-45) convirtió a Europa en un gigantesco cementerio. Para el Opus Dei los conflictos bélicos significaron una frontera infranqueable en España y Europa que separó a sus miembros y retrasó la expansión apostólica.

Hoy, el Opus Dei es una realidad extendida por todo el mundo. Después de España, se empezó a trabajar en Portugal (1945) y, según los datos informativos de la Prelatura, el último de los países donde se empezó la labor fue en Rusia (2007).

De acuerdo con las mismas fuentes, forman parte de esta institución de la Iglesia más de 87.0000 personas, de las que en torno a 1.900 son sacerdotes. Del total de fieles, aproximadamente un cincuenta y cinco por ciento son mujeres y un cuarenta y cinco por ciento hombres.
«En la Obra –afirmaba san Josemaría- las dos secciones son como dos borriquillos que tiran de un mismo carro, en la misma dirección». Se ve, por la ligera diferencia, que uno de los dos borriquillos tiene un ímpetu, una fortaleza superior.

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Intercesor de la Obra, S. Nicolás de Bari

Aniv 6/12/ 1934

Nuestro Padre —ante los apuros económicos de la residencia de Ferraz—, nombra a San Nicolás de Bari Intercesor del Opus Dei para las cuestiones económicas.

Contaba nuestro Padre: ‘Un día estaba en el Patronato Real de Santa Isabel, del que era Rector (…). Iba a celebrar la Misa, y tenía unos apuros económicos tremendos; dije, como San Nicolás es el santo de las dificultades económicas, y el santo de casar las incasables… ¡si me sacas de esto, te nombro Intercesor!

Pero antes de subir al altar, me arrepentí y añadí: y si no me sacas, te nombro igual.

El apuro económico era grande; materialmente quizá sería poco; pero sería el que hoy supondrían bastantes millones’.

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Cuatro chisgarabís

Aniv 29/9/1946

Ordenación Sacerdotal de don Pedro Casciaro.

El día 8 de noviembre del mismo año nuestro Padre regresa a Roma y deja a don Pedro como Consiliario de España.

Al enterarse de esto, una persona ajena a la Obra comenta: ‘Y ahora se va a Roma, y deja el Opus en manos de cuatro chisgarabís…’.

La persona que le escucha responde con más sentido sobrenatural: ‘Si ese Opus es Dei, permanecerá aunque no esté aquí el fundador. Y si no es una Obra de Dios, con fundador o sin fundador, se deshará ella sola’.

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“corrección fraterna” en el Opus Dei

En la página 349 del libro “El hombre de Villa Tevere”, la autora cuenta que en una ocasión, cuando San Josemaría con un pequeño grupo de hijas suyas les dijo:—Hoy don Álvaro me ha hecho una corrección. Y me ha costado aceptarla. Tanto, que me he ido un momento al oratorio y, una vez allí: “Señor, tiene razón Álvaro y no yo”. Pero enseguida: No, Señor, esta vez tengo razón yo… Álvaro no me pasa una… y eso no me parece cariño, sino crueldad”. Y después: “Gracias, Señor, por ponerme cerca de mi hijo Álvaro, que me quiere tanto que… ¡No me pasa una!”

Se vuelva hacia Del Portillo que, rezagado, ha escuchado en silencio. Le sonríe y le dice:

— ¡Dios te bendiga, Álvaro, hijo mío!

Este suceso muestra que en el Opus Dei se vive la “corrección fraterna” que nos enseñó Jesucristo. “Si tu hermano peca contra ti, vete y corrígele a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano”. Esta costumbre del Opus Dei es una de las cosas que más me gustan.

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Homilía del Mons. Javier Echevarría en las ordenaciones de Torreciudad (6.9.2009)

Queridísimos ordenandos, queridísimos hermanos en el sacerdocio, queridísimos hermanos y hermanas. Hay en la Iglesia muchas oraciones de alabanza a la Santísima Trinidad. Una de éstas, más conocida por el Trisagio Angélico, repite unas palabras prácticamente con periodos continuos, que dicen: “Tibi laus, tibi gloria, tibi gratiarum actio in saecula sempiterna, oh Beata Trinitas”. A ti, Trinidad Beatísima, toda la alabanza, toda la gloria, toda la acción de gracias. Hagámonos siempre, y hoy de modo especial, con este modo de dirigirnos a la Trinidad Beatísima porque constantemente nos auxilia con su providencia ordinaria y extraordinaria. Vivimos, respiramos, tenemos capacidad de trabajar, capacidad de amar, precisamente por esa asistencia, por esa cercanía de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo, Dios Uno y Trino. Un misterio para nosotros inabordable, y al mismo tiempo, que llena de tanto consuelo porque nos sentimos hijas e hijos de Dios, hermanos de Jesucristo y seguidos por la acción santificadora del Espíritu Santo.

Os decía que hoy es un día muy apropiado para que, con motivo de nuestra presencia de Dios a lo largo de la jornada, invoquemos a la Trinidad y le demos gracias por los dones que recibimos, concretamente el don del sacerdocio para estos dos hermanos nuestros. En la Iglesia, tal y como quiere Jesucristo, tenemos que ser todas y todos, personas rezadoras, personas que saben que su vida puede transformarse en diálogo con el Señor sin que haya interrupción porque Él, ese Dios Uno y Trino, no deja nunca de mirarnos. Pero además, hoy, metido en el Año Sacerdotal que estamos viviendo por deseo de Benedicto XVI, es muy oportuno que se eleve de toda la Iglesia una oración constante por los sacerdotes. Empezamos por el Supremo Pastor, una oración por el Papa que tiene que ser una oración afectuosa de unión y de sostenimiento para todo su trabajo incansable que está realizando. Cómo no recordar que, en su humildad, al comenzar el Pontificado, de manera continuada nos dijo, extendiendo su mano y extendiendo su deseo de que no le dejemos a solas: “Rezad por mí, rezad por mí, rezad por mí…”. Es bueno que consideremos si realmente todos los días viene a nuestra alma la necesidad de pedir por el Romano Pontífice, por este Supremo Pastor que, podemos tener la más absoluta seguridad, en toda su acción pastoral, en toda su acción de Supremo Pastor, nos sigue a todas, a todos, a cada una y a cada uno.

Igualmente, es lógico que elevemos nuestra oración pidiendo por todos los obispos, los sucesores de los apóstoles, para que sean fieles seguidores de Jesucristo, y para que actúen constantemente en el nombre del Señor, con ese mandato que dio a aquellos primeros Doce: “Id y predicad a la gente…”, con la vida, no solamente con la palabra, con la vida, “siempre en mi Nombre”. Y es lógico que nos detengamos en este día para pedir por el Obispo de esta diócesis, de forma que note la asistencia también de los que hoy os encontráis en este territorio, Barbastro, que está bajo su jurisdicción. Os pido que recemos todos devotamente por todos los sacerdotes. Hay una costumbre en muchas naciones de América Latina, que podemos incorporar, para nuestro beneficio personal, a nuestra oración diaria. En esos lugares, después de la Bendición con el Santísimo, cuando se rezan las peticiones para reparar por las ofensas que a Dios se hacen, repiten con devoción, como una necesidad, una urgencia del alma de todas las personas que participan: Señor, danos sacerdotes santos… Y lo dicen por tres veces: Señor, danos sacerdotes santos; Señor, danos sacerdotes santos… Depende, también, de la oración del pueblo. Es verdad que es el Señor quien llama, pero también es verdad que si el Pueblo de Dios se une en oración pidiendo al Señor, a la Trinidad Santísima, que nos envíe sacerdotes santos, forzaremos esa Voluntad divina para que no falten hombres que se decidan a emprender este camino y que quieran actuar constantemente con el único sacerdocio que hay, el sacerdocio de Cristo.

Y oración por todo el Pueblo de Dios, por todas las mujeres y por todos los hombres, sin olvidar que todas y todos tenéis alma sacerdotal, participáis en ese sacerdocio real de Cristo que tiene que ser para vosotras y para vosotros un acicate para crecer en vuestra propia personal vida interior, que tiene que ser también un empujón para que no desdeñemos el espíritu de penitencia propio de las personas que aman. No hay amor sin sacrificio, no hay amor. Y lo vemos hasta en el amor humano: donde falta sacrificio, falta el verdadero amor, el auténtico amor. Y tenéis que vivir también con esa preocupación por todas las almas del mundo entero, llegándoos con vuestra vida, que podemos, llegándonos con nuestra vida… Pero concretamente me refiero a las mujeres y a los hombres del Pueblo de Dios que con su vida pueden y deben llegar a los cuatro puntos cardinales, implorando la ayuda por los que son nuestros hermanos, implorando también la ayuda para que aquellos que no conocen a Cristo, lo conozcan.

Hoy, vuelvo a repetir, es un día muy señalado. Estamos recorriendo este Año Sacerdotal también bajo la protección del Santo Cura de Ars. Un hombre que trabajó en un rinconcito perdido de su tierra, de Francia. ¿Qué era Ars en comparación con la extensión de Europa? ¿Qué era Ars en comparación de los cinco continentes? Un rincón. Y sin embargo, la vida de aquel santo sacerdote, a quien tanto veneraba San Josemaría Escrivá, era un punto de ignición para el mundo entero. Desde su confesionario -no dejemos de fomentar en nosotros y en las personas que tratamos, la práctica de la confesión-, desde su confesionario, desde su altar, iba poniendo, con la piedad de quien ama a Dios por encima de todas las cosas, a todas y a cada una de las personas del mundo entero. Y por eso ha sido nombrado con toda lógica, pastor y patrono de todos los confesores. Pues hoy es un día muy extraordinario, fiesta para toda la Iglesia, por la ordenación de estos hermanos nuestros. Un día en los que tenemos que tocar esa nota que define a la Iglesia y que recitamos en el Credo, Ecclesiae Una. Tenemos que sentirnos hermanados, pero hermanados en el espíritu y también en la vida corriente con todas las personas del mundo entero. Que ese decir en el Credo “credo et unam sanctam, catolicam et apostolicam Ecclesiam” no se quede en palabras.

Hermanas y hermanos míos, demos más contenido a la oración, demos más fuerza a lo que hacemos, teniendo en cuenta que nuestra oración personal sostiene a toda la Iglesia. Recurramos, insisto también al Cura de Ars, a San Juan María Vianney, para que haya una gran remoción en el mundo a propósito de ese gran sacramento de la Penitencia, que nos abre las puertas de la vida a la gracia, y nos la aumenta cuando lo recibimos bien dispuestos y dirigidos a corregir hasta nuestras más pequeñas faltas.

Y ahora me dirijo a vosotros, queridísimos ordenandos. Os recuerdo lo que se recitará cuando se os entregue la patena con la hostia, el cáliz con el vino. Se os dirá con palabras que tenéis que incorporar a vuestra vida, que hemos de incorporar todos los sacerdotes a nuestra vida cotidiana: “Considera lo que realizas”. Recuerdo perfectamente las muchas veces que San Josemaría Escrivá de Balaguer, el Fundador del Opus Dei, en su oración constante, se miraba las manos y comentaba en alto, o a veces comentaba entre Dios y él, “que con estas manos pueda yo tocar a Dios, pueda yo dar a Dios…”. Y eso lo llevaba a una mayor oración, a una mayor expiación, y a una mayor alegría, porque qué dicha mayor que la de poder tener a Cristo con nosotros y tan cerca. Pues hijos míos ordenandos, que sí, que imitéis lo que realizáis, que tratéis y conforméis vuestra vida con el ministerio de Cristo en la cruz. No es egoísmo que los sacerdotes pidamos por nuestra santidad personal, porque solo si buscamos al Señor con rectitud de intención, exclusivamente a Él, lo daremos con naturalidad y con urgencia a todas las almas.

Tengo unas palabras aquí de San Josemaría que nos dicen: “En esto se fundamenta la incomparable dignidad del sacerdote, una grandeza prestada, compatible con la poquedad mía. Yo pido a Dios nuestro Señor que nos dé a todos los sacerdotes la gracia de realizar santamente las cosas santas, de reflejar, también en nuestra vida, las maravillas de las grandezas de Dios”. Pidamos por todos los sacerdotes, y que todos los sacerdotes pidamos porque no entorpezcamos, porque no interrumpamos la gracia de Dios, que puede llegar a las almas por nuestra correspondencia fiel. Hijos míos ordenandos, sed unos grandes enamorados de la Santa Misa, del sacramento de la Confesión y de la predicación. Acudid todos los días a ese maestro que hemos tenido aquí en la tierra… Primero a Jesucristo, evidentemente, pero quiere el Señor que sigamos también las pisadas de San Josemaría Escrivá, para que nos empuje a un amor y un trato con la Trinidad que informe todo nuestro quehacer y todo el quehacer de los sacerdotes.

Y no podemos, no debemos olvidar… porque nuestra vida, la vida de todos, tiene que ser litúrgica, y no podemos pasar por alto, escuchar como si fueran palabras que se quedan en el aire, lo que escuchamos en la Misa cuando asistimos, las lecturas… En la Primera Lectura se nos recuerda, se nos recuerda concretamente a los sacerdotes, pero también a todos, “antes de formarte en el vientre de tu madre, antes de que nacieras del seno materno, yo te he elegido…”. Hemos sido elegidos por Dios, y los sacerdotes hemos sido elegidos desde la eternidad para ser sacerdotes de Cristo. Pues recordemos todos, pero concretamente los sacerdotes, esta elección de Dios que nos hace ser otros Cristos, el mismo Cristo en determinados momentos. Y vuelvo a recoger otras palabras fantásticas del Fundador del Opus Dei: “Esta es la identidad del sacerdote: instrumento inmediato y diario de esa gracia salvadora que Dios nos ha ganado. Si se comprende esto, si se ha meditado en el activo silencio de la oración, cómo considerar el sacerdocio una renuncia. Es una ganancia que no se puede calcular. Sí, es verdad, todos los cristianos, por el alma sacerdotal, y todos los sacerdotes, estamos enamorados de la fuente del amor. No hay renuncia, todo lo contrario, es meternos más en esa intimidad de Dios”.

En la Segunda Lectura, San Pablo nos ha recordado que tenemos que ser, y de modo concretamente los sacerdotes, humildes, amables, comprensivos, sobrellevándonos… Que no significa soportar, soportar es rebajar la asistencia de Dios. Significa colaborar golosísimamente en ayudar a las personas que están a nuestro alrededor, pensando que todos, pero especialmente los sacerdotes, debemos hacer nuestras esas palabras de San Pablo: “mihi vivere Christus est”, ¡mi vivir es Cristo! De forma que todos y todas tengamos la idea clara de que, por el bautismo que hemos recibido, la gente tiene que reconocer en nuestra conducta a ese Cristo que debe informar todas nuestras acciones.

Y finalmente hemos oído las palabras sobre el Buen Pastor. El buen pastor, lo sabemos perfectamente, como buen padre, como buena madre, da su vida por las ovejas. Por todas, por todas, sin hacer discriminación alguna. Pues característica del sacerdote es el servicio generoso, alegre, constante, también en los momentos de cansancio, de lucha personal para estar más cerca de Dios.

No puede faltar mi felicitación a los abuelos, a los padres, a los hermanos, de estos dos ordenandos. Que Dios os bendiga. Ha pasado el Señor por vuestras familias diciéndoos, una vez más, de otro modo particular, cómo os quiere y cómo cuenta con vosotros. No ha acabado vuestra labor, y tenéis que ayudar diariamente para que sean sacerdotes que vivan con Cristo en todo momento. Con la felicitación, el ruego de que recéis por el Opus Dei, para que podamos servir a la Iglesia como la Iglesia quiere ser servida. Y termino acudiendo a la Madre del sacerdote. Todos somos hijos de María, se nos ha entregado en ese momento crucial y solemne del Calvario. Nos ha dicho, a través de Juan, “ahí tienes a tu Madre”. Pues bien, a vosotros sacerdotes os digo que la tratéis, que la tratemos todos, pero concretamente vosotros dos, que la tratéis más, mucho más, y que como aconsejaba San Josemaría con unas palabras claras: “Llámala, fuerte, fuerte… Te escucha, y te brinda tu Madre Santa María, con la gracia de su Hijo, el consuelo de su regazo, la ternura de sus caricias, y te encontrarás reconfortado para la nueva lucha”.

Así sea.

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There be dragons, Opus Dei y San Josemaría

“There Be Dragons” recreará la historia del sacerdote español José Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.
Vanesa Gonázlez, protagonista de la obra “El diario de Ana Frank”, se hizo popular por su papel de enamorada de Mariano Martínez en “Son de Fierro” (el Trece) y de la hija conflictuada del personaje de Mercedes Morán en el unitario “Socias” (el Trece).
Los protagonistas serán Charlie Cox, actor londinense que trabajo en “El Mercader” y “Casanova”, entre otras, y la actriz de “Mar de Adentro” y “el Orfanato,” Belén Rueda.
Recordemos que el director americano Joffé es el autor de “Los Gritos del silencio” y “La Misión”, estas películas se dieron a conocer en los años ochenta y por estos film fue nominado al Oscar.
La historia contará la historia de la oscura y conservadora agrupación que con el paso de los años ha logrado la significativa presencia de la iglesia Católica. Esta coproducción hispana-argentino-norteamericana abordará la trama desde una investigación que un joven periodista emprende sobre un candidato a la canonización, un antiguo amigo de su moribundo padre que no es otro que Escrivá, quien falleció en 1975 y canonizado en 1992 por el Papa Juan Pablo II.

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Sabía poco de esto, pero por lo que se ve San Josemaría y la Obra inspiran. Y lo de conservadora (?) pero si era considerado de lo más avanzado cuando yo cursaba el bachillerato! Y no tengo ni edad de jubilación No digamos durante la guerra, debía de ser súper innovadora. Si para hacer una peli y un libro está visto que lo mínimo es estudiar el ambiente y la historia.

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La UNAV estrena sección sobre el Opus Dei

Desde hace unos días, la Universidad de Navarra – UNAV estrena sección sobre el Opus Dei: http://www.unav.es/servicio/opusdei/

Es una sección muy completa y moderna: tiene un apartado con vídeos y fotos sobre el Opus Dei. Además de hablar de San Josemaría y cada una de sus 8 visitas a la Universidad de Navarra, con vídeos del fundador del Opus Dei en la UNAV.

Si os gusta, recomiendo enlazarla, porque explica muy bien qué es el Opus Dei.

En el apartado de enlaces, además de recomendar la web oficial del Opus Dei, recomienda Opus Dei al día, el foro de Opus Dei al día y el canal de vídeos de esta web: Videos Opus Dei.

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There be dragons, Opus Dei y San Josemaría

Hola, Antonio.

Soy un seguidor de tu estupendo blog. Cada vez que veo por Internet en algún comentario un enlace a alguna página contra la Obra, dejo un enlace a la tuya.

Estos días se está hablando mucho de la película «There be dragons». Estoy buscando información, pero prácticamente en todos los sitios repiten la mismas cosas.

¿Podrías dar más detalles en tu blog? Muchas gracias, y mucho ánimo con tu trabajo.

Saludos,

Samuel

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Esto he copiado del ABC
El director de ‘La misión’ lleva al cine la vida de Escrivá de Balaguer

Roland Joffé rodará un filme con Charlie Cox como el fundador del Opus Dei

ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS – ABC.es, Madrid – 06/06/2009

El británico Roland Joffé, que ya en 1986 mostró su gusto por el drama religioso con La misión, será el encargado de recrear para el cine la vida y milagros de José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, canonizado en 1992 por Juan Pablo II. La película, titulada There be dragons, está previsto que se ruede en julio en la localidad Argentina de Luján. El equipo viajará después a España, donde ahora mismo se están localizando escenarios para el largometraje.

Se trata de una producción argentina, estadounidense y española en la que participan empresas privadas que no están vinculadas al mundo del cine. Estará protagonizada por Charlie Cox, que ya trabajó en Tirante el Blanco, de Vicente Aranda. Encontrar un actor que diera vida al fundador del Opus Dei ha sido, según fuentes cercanas a la producción del filme, uno de los mayores escollos para arrancar con el rodaje. Se trata de un viejo proyecto que ha circulado por muchas productoras españolas. El guión ha pasado por las manos de varios intérpretes, entre ellos, el irlandés Colin Farrell, el mexicano Diego Luna, el madrileño Willy Toledo o el argentino Juan Diego Botto. En el reparto se cuentan nombres conocidos como el de la española Belén Rueda.

El argumento de There be dragons arranca en la actualidad, cuando un joven periodista que vive en Londres decide ir a ver a su padre moribundo en España para reconciliarse con él. El joven, casualmente, investiga a uno de los viejos amigos de su padre. Un sacerdote fallecido que es candidato a ser canonizado. Es entonces cuando descubre la complicada relación entre los dos hombres desde la niñez. La trama pasa por la Guerra Civil y la travesía que conduce a través de los Pirineos hasta el sur de Francia. “Un drama lleno de pasión, traición, amor y religión”, resume una nota de producción sobre el filme. “Una historia repleta de acción que transcurre durante un tiempo homicida de la historia y que finalmente ayuda al presente revelando la importancia y el eterno poder del perdón”.

Luis Gordon, antiguo representante de la Oficina de Información del Opus Dei, aclara que se trata de un filme para el que ellos sólo han facilitado el acceso a su archivo. “El equipo del filme nos pidió ayuda para recopilar datos y nosotros les facilitamos la documentación. Ahí empieza y termina nuestra colaboración con esta película. Por lo que sabemos no es una biografía”. Para Gordon sería precipitado emitir ningún tipo de juicio de valor. Y, al referirse a Camino, el filme de Javier Fesser sobre la niña Alexia González Barros, añade: “Sobre la película de Fesser sí se podía opinar”.

Desde hace varios años Roland Joffé cita esta historia sobre Escrivá de Balaguer como uno de sus grandes proyectos juntos a otro sobre la espía Mata Hari. La carrera del director, que debutó con Los gritos del silencio, se disparó en 1986 con La misión, un drama histórico interpretado por Jeremy Irons y Robert De Niro sobre la misión creada por los jesuitas en la selva brasileña durante el siglo XVIII. El filme logró la Palma de Oro a la mejor película en el Festival de Cannes. Entre los últimos filmes de Joffé se encuentran La ciudad de la alegría o Super Mario Bros. “Por lo que sabemos no es una biografía”, afirman desde la Obra

Tienes más información sobre la película en http://www.opusdeialdia.org/20090615304 … criva.html

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