El Milagro (Lima, Perú)


Todas las mañanas más de 400 niños de hogares muy humildes, llegan a la cuna jardín “El Milagro” en el distrito limeño de Chorrillos. Allí reciben un refuerzo alimentario, clases de educación inicial y atención médica, pero sobre todo aprenden a compartir y a entender el valor del orden y otras virtudes.
En Armatambo, otra cuna en la misma zona, en el servicio de guardería atienden a 110 niños, de seis meses a cinco años, para que sus madres puedan salir a trabajar y obtener medios para sostener sus hogares.
Ambas iniciativas, promovidas por el Comité Peruano de Socorro a los Niños, tratan de aliviar la situación de la población infantil en extrema pobreza que no cubre sus necesidades básicas de alimentación, vivienda y salud.
Veinte voluntarias y profesionales integrantes de este Comité, sacan adelante estos proyectos animadas por las enseñanzas de San Josemaría Escrivá de Balaguer.
Nelly Centeno, una de ellas, comenta que “no podía ser indiferente ante la situación de la población y sentí la obligación de contribuir a aliviar las necesidades no sólo materiales sino también espirituales”.
Elena, otra voluntaria, les hace comprender la importancia de cuidar detalles pequeños de orden, limpieza y servicio en el hogar y de realizar el trabajo por agradar a Dios.
Mirtha Montoya, la asistenta social encargada, señala que resulta arduo conseguir el cambio de actitudes donde las condiciones de vida son difíciles, pero se va logrando una transformación en las personas. Por ejemplo van comprendiendo el valor de la dignidad humana y el derecho a la intimidad y como consecuencia mejoran la separación de los ambientes en sus casas; el respeto a la propiedad ajena y el principio cristiano de la honradez.
Mirtha nos explica también que este proyecto va más allá de una tarea simplemente asistencial: tiene como objetivo proporcionar a estos niños una educación basada en los valores cristianos, y lograr su desarrollo integral, a través de la formación de la familia.
“Las mamás de los niños que acuden al Milagro han cambiado mucho con la formación humana y espiritual que reciben en este centro. Se han dado cuenta de su dignidad de personas y dan a su trabajo un nuevo sentido”, comenta Nelly la Rosa.
Gaby de Romaña agrega que “toda la familia recibe atención porque además de atender la educación, salud y formación de los niños, se ofrece formación cristiana a sus padres.”

La zona donde están ubicadas las dos cunas está rodeada de asentamientos humanos carentes en muchos casos de servicios básicos de agua y desagüe. Por el bajo nivel de educación, los padres de los niños tienen trabajos eventuales y atraviesan situaciones muy críticas. La formación cristiana les ayuda a esforzarse más para mejorar su nível de vida y, a la vez, les hace entender el valor del sufrimiento y la necesidad de vivir cerca de Dios.
En las cunas hay muchas historias conmovedoras. Una es la de Juan Martín, de madre tuberculosa, que por falta de medios dejó a su hijo de cinco años, con su abuela. Desde que está en Armatambo este niño ha cambiado su aspecto y ha vuelto a reír.
Este caso y otros más, animan a las voluntarias a superar obstáculos y a conseguir los medios económicos para sustentar esta labor que beneficia a los niños y a sus familias: se ha puesto en marcha la Escuela de Padres para enseñarles a educar a sus hijos y para mantener una comunicación activa con cada familia. Eso, además, permite una orientación más concreta y personal de sus problemas.
“Los temas de la escuela me han ayudado bastante en la educación de mis hijos: he aprendido a comunicarme con ellos y a lograr su confianza,” comenta Flor Quispe.

Otras actividades están dirigidas a la promoción integral de la mujer para ayudarla a mejorar como persona y proporcionarle una capacitación laboral en industria del vestido, confecciones, cocina y repostería que les permita el acceso a un trabajo digno.
La oficina de asistencia social consigue víveres, ropa, medicinas y organiza Campañas escolares durante la navidad y las vacaciones, que son ocasión para unir a padres e hijos y fomentar una sana diversión.
Otros servicios adicionales son los consultorios médicos, uno de ellos para la salud dental, donde se atiende a más de 30 niños a la semana. Se lleva a cabo también un programa de desarrollo de la comunidad con ayuda de jóvenes que tienen a cargo talleres sociales y cursos de catequesis.
La labor ha ido creciendo. Los padres de familia han tomado la iniciativa como suya y se han comprometido a sacar adelante este proyecto social que va cambiando el rostro del distrito de Chorrillos.

1 comentario »

  1. Anonymous said

    hola quiero dar mi opinión tengo poco tiempo conociendo la CUNA JARDIN EL MILAGRO solamente me gustaria que dieran todo el apoyo posible estoy segura q va ver muchas personas que se lo agradeceran y en especial esos angelitos q cada dia me ven y me regalan lo mas hermoso de la vida UNA SONRISA espero q todos colaboremos dando viveres rpota buen y juguetes sanos pues estos angelitos se lo meresen. toda su ayuda porfavor en av. los laureles preguntar por CUNA JARDIN MILAGRO esta por la av. Huaylas Chorrillos.

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